martes, 20 de septiembre de 2005

 ALBERTO PÈREZ // LA UNION OPOSITORA

 

Venezuela se encuentra hoy ante una gran encrucijada otra vez: Luchar, o someterse. Nosotros escogimos luchar.

 

Escribo este articulo a escasamente pocas horas de que venza el plazo para la postulación de candidatos a las elecciones de Diputados a la Asamblea Nacional del 4 de diciembre. El país opositor al gobierno de Hugo Chávez se encuentra esperando que nosotros, los partidos políticos, junto a destacados dirigentes independientes de la oposición, establezcamos un grupo de candidatos – y sobre todo de dirigentes – que representen no solo las diversas regiones de el país, sino que también sean garantes de la continuidad de la lucha que este bravo pueblo sigue llevando adelante.

Cuando digo nosotros, no lo digo solo por incluir mi nombre como parte de una agrupación política, sino porque esa discusión se ha dado efectivamente en todos los niveles de Primero Justicia. Como Secretario de Organización de una parroquia, El Recreo, he tenido la responsabilidad de crear foros internos de debate de cara a la militancia del partido. También ha sido responsabilidad de nosotros, los dirigentes mas cercanos a las comunidades, recoger de nuestros vecinos y grupos que hacen vida en la comunidad, las inquietudes y propuestas para la escogencia de los mejores candidatos a la Asamblea Nacional. Muy probablemente no hallamos consultado y escuchado a los 24 millones de Venezolanos que habitan este gran país, pero lo mas importante de este ejercicio democrático ha sido el hecho de diferenciarnos absolutamente de las practicas de “dedocracia” que se llevan a cabo en Miraflores; donde los representantes del pueblo son los que de la manera mas servil se prestan a la voluntad de una sola persona y no al clamor de los miles y millones de Venezolanos, a los cuales pretenden luego representar.

Primero Justicia ha asumido el reto de trabajar en función de la Unidad. Ha sido una batalla dura para todos nosotros –la mayoría muy joven- en aras de una opción para defender nuestra Democracia. Vamos a salir fortalecidos de esto. Que Dios y la Patria nos lo premie, si no, que nos lo demande.