ALBERTO PÈREZ // LA UNION OPOSITORA
Venezuela se encuentra hoy ante una gran encrucijada otra vez: Luchar,
o someterse. Nosotros escogimos luchar.
Escribo este articulo a escasamente pocas horas de que venza el plazo para la postulación de candidatos a las elecciones de Diputados a la Asamblea Nacional del 4 de diciembre. El país opositor al gobierno de Hugo Chávez se encuentra esperando que nosotros, los partidos políticos, junto a destacados dirigentes independientes de la oposición, establezcamos un grupo de candidatos – y sobre todo de dirigentes – que representen no solo las diversas regiones de el país, sino que también sean garantes de la continuidad de la lucha que este bravo pueblo sigue llevando adelante.
Cuando digo nosotros, no lo digo solo por
incluir mi nombre como parte de una agrupación política, sino porque esa
discusión se ha dado efectivamente en todos los niveles de Primero Justicia.
Como Secretario de Organización de una parroquia, El Recreo, he tenido la
responsabilidad de crear foros internos de debate de cara a la militancia del
partido. También ha sido responsabilidad de nosotros, los dirigentes mas
cercanos a las comunidades, recoger de nuestros vecinos y grupos que hacen vida
en la comunidad, las inquietudes y propuestas para la escogencia de los mejores
candidatos a la Asamblea Nacional. Muy probablemente no hallamos consultado y
escuchado a los 24 millones de Venezolanos que habitan este gran país, pero lo
mas importante de este ejercicio democrático ha sido el hecho de diferenciarnos
absolutamente de las practicas de “dedocracia” que se llevan a cabo en
Miraflores; donde los representantes del pueblo son los que de la
manera mas servil se prestan a la voluntad de una sola persona y no al clamor
de los miles y millones de Venezolanos, a los cuales pretenden luego
representar.
Primero Justicia ha asumido el reto de
trabajar en función de la Unidad. Ha sido una batalla dura para todos nosotros
–la mayoría muy joven- en aras de una opción para defender nuestra Democracia.
Vamos a salir fortalecidos de esto. Que Dios y la Patria nos lo premie, si no,
que nos lo demande.