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domingo, 27 de marzo de 2022

El sexo venezolano

 Ayer vi de un solo golpe casi todos los capítulos disponibles de Brigerton, una serie de Netflix que es como una novela de televisión venezolana a lo moderno. Y digo a lo moderno porque a pesar de guardar mucha similitud con la típica trama y desenlace de una buena “culebra” venezolana, contiene unas muy bien elaboradas escenas de erotismo explícitos impensables en nuestro folclor. Y es precisamente allí donde encontramos la falta de aprovechamiento de nuestras ventajas naturales, por el lastre que suponen muchas veces las falsas morales y el conservadurismo que nada tienen que ver con una sociedad rica en cultura moderna y abierta como la venezolana. Esa gran paradoja nos permite ver como algo normal que nuestros hijos usen videojuegos donde se simula la guerra, al mismo tiempo que cuidamos recelosamente que puedan ver algún desnudo o mucho peor, personas haciendo el amor.

Se que me estoy “metiendo en camisa de once varas”, pero me gustaría saber a que venezolano venido a Europa no le ha sonrojado al menos el encontrarse con la sexualidad tan abierta que en estas tierras se practica. Recuerdo la cara perpleja que pusimos cuando recién llegados veíamos en la televisión un comercial que invitaba aprovechar el pan en promoción “desde el principio hasta el culo”; algo que entre risas y perplejidad era una mera tontería. Y así con muchas cosas hasta llegar a las escenas y vocabulario erótico abiertamente en la televisión y otros medios… Luego pasa lo de siempre con todo, te acostumbras y lo adaptas poco a poco sin darte cuenta. Pero en perspectiva te das cuenta también de lo natural y beneficioso que esto es para nuestra forma de ser. Además, es algo que llevamos con nosotros al pensar que, en el entorno de nuestras familias, trabajos, amigos, etcétera; convivimos y aceptamos la inclinación sexual de “los nuestros” sin reproche, aunque todavía tenemos la gran tarea de aceptar y promover las “ajenas”.

Teniendo la fama mundial de las mujeres mas bellas, y una población en general rica en tonalidades de piel hermosas junto a nuestra natural inclinación por el baile y la música. La “sangre caliente”, la picardía del latino, la inteligencia y sentido de competencia, la movilidad social, la pasión y el culto a la conquista de aquella persona que nos atrae; ¿Como podemos ruborizarnos ante lo que es nuestro estado natural, una de nuestras ventajas más grandes, como es la pasión de los venezolanos? 

Viendo esa serie de televisión me quedo pensando en lo mismo: tiene que venir gente de otros lugares adaptar nuestras ventajas para darnos cuenta de lo que tenemos y no sabemos aprovechar. En tiempos de guerra creo que las venezolanas y venezolanos podemos enseñar a muchos hacer el amor y no la guerra.