Sin más remedio y como manda la ley de la vida, muere Carlos Andrés Pérez. Político polémico, más buscador de una nueva realidad que ortodoxo. Pero sobretodo transformador, dinámico, con un pie más adelante que los demás. Equivocado y acertado como el resto de los seres humanos, buscando siempre hacerlo mejor. Cada quien tendrá su opinión, y la historia no es nadie para juzgarlo. Porque hay muchas cosas que estas líneas ni ningunas otras podrán contar. El hecho es que se termina una vida y empieza una década. Podrán preguntarse porque las asocio y yo mismo no lo sé. Pero el mundo cambia y no me atrevo a quedarme rezagado. En la incertidumbre de este nuevo mundo, debemos cada uno hacer nuestras lecturas y seguir nuestros instintos. No hay manual ni receta. Hoy mismo otro presidente, Hugo Chávez, hablaba de la muerte de CAP. Y sin querer decía lo que todos debemos saber: que en paz descanse . Porque para allá vamos todos incluyéndolo a el. Así que el cuento de la revolución de los 500 añ...