La fe mueve montañas , rezaba el eslogan del sketch cómico famoso de Radio Rochela; y remataba: pero hay que pagar . Y así nos reíamos de una caracterización de las creencias populares venezolanas. De sus ambigüedades y del vivismo o picaresca local. Pero justo los que disfrutaban riendo con esos personajes eran los que también, y en su inmensa mayoría, profesaban una ferviente fe por sus creencias en su casi totalidad católica cristiana. Y creo firmemente que el ejercicio de la fe en Venezuela ha tenido ese tono tolerante y abierto que ha permitido su práctica casi unánime. Muy por el contrario que en otras latitudes de Latinoamérica, la iglesia en nuestro país ha sido amplia en sus planteamientos y no ha impuesto dogmas ni obediencias inútiles. Se acercó al pueblo llano y trabajo las necesidades de los más desfavorecidos en sus raíces. De hecho, es probable que los mejores estudios y propuestas para solucionar los problemas sociales del país, o por lo menos mitigarlos, se est...