Ayer vi de un solo golpe casi todos los capítulos disponibles de Brigerton, una serie de Netflix que es como una novela de televisión venezolana a lo moderno. Y digo a lo moderno porque a pesar de guardar mucha similitud con la típica trama y desenlace de una buena “culebra” venezolana, contiene unas muy bien elaboradas escenas de erotismo explícitos impensables en nuestro folclor. Y es precisamente allí donde encontramos la falta de aprovechamiento de nuestras ventajas naturales, por el lastre que suponen muchas veces las falsas morales y el conservadurismo que nada tienen que ver con una sociedad rica en cultura moderna y abierta como la venezolana. Esa gran paradoja nos permite ver como algo normal que nuestros hijos usen videojuegos donde se simula la guerra, al mismo tiempo que cuidamos recelosamente que puedan ver algún desnudo o mucho peor, personas haciendo el amor. Se que me estoy “metiendo en camisa de once varas”, pero me gustaría saber a que venezolano venido a Euro...