La opinión pública es parte consustancial de nuestra cultura occidental. En muchos sentidos, incluso, se entiende y se practica como un credo. A veces llegamos al extremo de pensar que solo existe en nuestros entornos de democracias más o menos liberales. Para nosotros el hecho de que no exista prensa libre es síntoma de deterioro democrático más cerca a una dictadura que otra cosa. También pensamos que en Rusia, China y muchos países del mal llamado Medio Oriente tal cosa como la opinión pública simplemente no existe. Pero todo esto es dogmático, y les voy a decir porque:
La opinión pública entendida como lo que la gente piensa y dice sobre los asuntos comunes de los lugares donde vive, no debe confundirse nunca con la posibilidad de que puedan ser publicados a través de canales amplificadores como la prensa, radio, televisión e Internet. Un ejemplo muy práctico puede ser el estado del tiempo, donde con el simple hecho de mirar por nuestras ventanas o palpar directamente fuera del hogar nos dice si está lloviendo o no. Allí existe una opinión pública bastante compartida de como está el clima y el hecho de que se publique en televisión simplemente constata ese hecho. Ahora, es posible que la chica o el chico del tiempo den un parte meteorológico desacertado y entonces no coincida con lo que piensa la mayoría. También existe la posibilidad de que un régimen autoritario controle esa televisora y órdene que se diga lo que más conviene a los intereses de la nación. En estos dos casos, bien sea por equivocación o por tergiversación la manifestación de la opinión de la gente se vería afectada negativamente; pero no su esencia, ya que la mayoría de las personas sabría independientemente de lo que diga la televisora mal informada o la estatal lo que está sucediendo en sus cielos. Y no hablemos ya de los medios de comunicación que informan lo que sus accionistas necesitan en relación a sus propios intereses y que son la inmensa mayoría.
Entonces partir de la idea que la opinión pública son los medios, o lo que dicen estos, y no las personas es un error. Puedes estar en Suiza o Afghanistan y la gente en su mayoría sabe cómo está el clima en inclusive la gente de mayor edad podrá predecir lluvias o no con tanta exactitud como el sistema de satélites más avanzado. Existe entonces la opinión pública aunque hayan medios libres o una dictadura férrea. La diferencia va ser como se materialice esas opinión y la distancia que haya entre lo que sabe la gente y lo que se comunica a través de los medios.
Hoy vemos en vivo y directo esa gran paradoja en tiempo real. Vemos cómo el presidente de Estados Unidos veta de la oficina pública que es la Casa Blanca a cadenas como CNN. Y al mismo tiempo su tutelada en Venezuela Delcy levanta restricciones a medios digitales. Dos caras de una misma moneda que juega con la opinión pública en función de intereses que están de espaldas a la gente.
Pero no crean que la gente no sabe. Puede que desde el poder y los medios nos estén diciendo que llueve. Pero la gente tarde o temprano va ir realizando el hecho de que aunque le intenten tapar el sol con un dedo, este siempre, igual que la verdad, va salir.

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